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¿Quiénes somos cuando empezamos a olvidar?

Guadalajara, Jal; 15 de Febrero del 2017.-   ¿Qué te queda cuando llegas a la vejez? ¿A qué te aferras cuando el tiempo hace mella en tu carne? ¿Qué es en lo último que piensas cuando sabes que pronto vas a partir? La productora y directora Paola Villanueva Bidault tiene las respuestas a través de su documental “Mientras se espera”, filme que tendrá su estreno durante la edición 32 del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) del  10 al 17 de marzo y que es parte de la selección oficial del certamen donde compite por el Premio Mezcal a mejor película mexicana.

La cinta de Paola cuenta con un fondo de 900 mil pesos —que utilizó en postproducción— y entregado por parte de la Comisión de Filmaciones del Estado de Jalisco (COFIEJ) que en su segunda convocatoria repartió un monto de 25 millones de pesos a 12 largometrajes que se desarrollaron o lo están haciendo de manera parcial o total en la Entidad, pues ese es uno de los requisitos para aspirar a parte del fideicomiso. Además, el proyecto obtuvo fondos de DocsDF, Proyecta y Desarrollo de Proyectos de IMCINE.

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“(La COFIEJ) es un buen proyecto, ciertamente le falta agilizar los procesos, fue duro tener que esperar a que cayeran los recursos por trámites —que se entiende— pero como cineasta y documentalista cuando no hay mucho dinero, de pronto sí es muy frustrante que no puedas avanzarle. Pero sí es una muy buena idea, está más que demostrado que hay mucho talento en Jalisco y es más sencillo producir ahí porque hay locaciones distintas y le da frescura al cine. Todo está centralizado hacia Ciudad de México y allá los sabemos todos, es una ciudad grandísima, con mucho caos y muchos trámites para permisos, todo mundo te quiere cobrar una fortuna por una locación”.

“Mientras se espera” es la ópera prima de Paola, ella había estado trabajando en producción y publicidad, pero su interés por hacer un documental siempre estuvo presente. Para este trabajo cinematográfico que le costó aproximadamente más de dos millones 600 mil pesos, la directora tenía la intención de buscar un centro donde sólo hubiera personas con la enfermedad de Alzheimer, porque su intención era ahondar en la memoria y en el olvido, pero no encontró un lugar con estas características, pero sí un asilo para mujeres en Guadalajara donde había inolvidables historias.

“Es un asilo público donde reciben gente que viene del psiquiátrico —del  Zapote— y también reciben gente que queda sola, son sólo mujeres y no tienen que pagar; si pueden, contribuyen un poco o sino ayudan de pronto a lavar los trastes, pero en general el lugar se mantiene de donaciones”, explica Paola, quien precisamente hizo una maestría en cine documental porque le gusta vivir experiencias que de otra manera no viviría.

“Para mí era importante la sensación que te da ponerte en los zapatos del otro, no en plan metafórico,  sino en vivir con ellas, yo me fui a dormir al asilo cuatro noches, era una adrenalina, me podía imaginar cómo me sentiría yo si fuera mayor y además no tuviera a nadie que me cuidara, vivir en un espacio compartido y también compartir la ropa y la comida”.

El crew es importante

En “Mientras se espera” participan como productores Ana Paula Suárez, la propia Paola Villanueva y Mariela Barraza. En fotografía están Michel Amado y Olivia Luengas; en edición, Martha Poly; en diseño sonoro, Odín Acosta; en sonido directo, Miguel Mata; en música, Michel Amado y Alejandro Alfaro; en fotografía fija, Gilberto Torres y Ana Cristina Rodríguez. Cabe señalar que ahora que Paola se ha convertido en mamá está contemplando hacer algo muy personal con las primeras experiencias de su hija, “la primera vez de todo, sus principios. Pero aún lo estoy definiendo”.

Historias de vida

Las protagonistas de su película son cuatro mujeres que abrieron su corazón a la realizadora. Luciana, una mujer que disfruta del canto aunque la memoria le falle; Carmen, otra enamorada del canto que le ayuda a recordar los versos a su amiga Luciana cuando se le olvidan; Lola, una mujer que tiene presente a su madre marcándole y hablándole cuando lo necesita y Cholita, una mujer que vivió a placer su soledad y que al llegar al asilo se le dificultó no tener la privacidad que siempre la acompañó.

“Yo estaba intentando trabajar el tema de la memoria, la pregunta central que quería tratar era ¿quiénes somos cuando empezamos a olvidar? Estaba buscando asilos no tanto de ancianos sino de gente con Alzhéimer para ver justamente lo que va quedando en ti cuando olvidas toda tu vida y que es lo último que recuerdas, ¿a qué te aferras? pero me di cuenta que en Guadalajara o en México en general no hay casas donde haya gente que solo tenga Alzheimer independientemente de la edad. Entonces lo más pegado al olvido era justo la vejez”.

Cuando llegó de manera directa al asilo, Paola tenía que esperar a ser recibida por la directora, y sin embargo, ya tenía a mujeres que le contaban sus historias de vida, rescata que en ellas estaba latente el tema de la muerte, pero que mientras ésta llegaba recordaba sus experiencias más lindas o fantasiosas; incluso, había bromas y risas.  “Mi motivación personal detrás de este documental era poderme exponer que me ayuden a repensar mi existencia y aprender de los demás”. El proceso de trabajo para el documental comenzó en febrero del 2013, han pasado cuatro años.

ELINFORMADOR

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