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Personas con discapacidad; trasladarse es todo un desafío

discapacidadesCiudad de México; 3 de Diciembre del 2016.-  En la Ciudad de México viven casi 482 mil personas con uno o más tipos de discapacidad que requieren mejor accesibilidad en el transporte público.

 Este segmento de capitalinos casi iguala al total de habitantes de Celaya, que son 495 mil; es casi el doble que los de Pachuca, que tiene 277 mil; casi el triple que Guanajuato con 184 mil y más de cinco veces a los de Cozumel, que suma 86 mil.

En el Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el reto aún es facilitarles el tránsito en el transporte público hacia el trabajo, la escuela y su regreso a casa.

Aunque sistemas como Metrobús, M1 y Metro han invertido los últimos años en acciones para garantizar la accesibilidad, aún tienen mucho por hacer y en el gremio de los taxis, autobuses, micros y vagonetas hay más pendientes.

Uno de los problemas es que originalmente la ciudad no se pensó para ser amigable para las personas con discapacidad motora. Fue a partir de 1990 cuando se comenzaron a construir e instalar rampas y elevadores en las calles, así como designar espacios reservados y otros elementos, afirmó en entrevista Fidel Pérez de León, director del Instituto para la Integración al Desarrollo de las Personas con Discapacidad (Indepedi)

Esta ciudad no se construyó para que personas con discapacidad podamos salir o vivir, no solamente en el tema de accesibilidad, sino en cualquier otro. Las personas con discapacidad de los años 60 no salíamos de nuestra casa, es hasta los 90 cuando comenzamos a salir y a decir: aquí estamos, somos personas, tenemos una condición de vida, somos exactamente igual que todos, tenemos los mismos derechos y queremos hacer lo mismo que hace cualquier persona”, sostuvo.

Actualmente el único  transporte mayoritariamente abordable es el Metrobús, aunque estudios de organizaciones como El Poder del Consumidor han demostrado que sólo 42% de sus rampas de acceso están alineadas con las marcas del cruce peatonal.

En el Metro se han instalado 129 elevadores, ni uno por estación, pues la red del Sistema de Transporte Colectivo cuenta con 195 paradas.

También existe una flota de 200 taxis preferentes, con mayor espacio, de un parque vehicular de 140 mil unidades.

En autobuses, vagonetas y microbuses es prácticamente nulo el avance, pues los concesionarios no quieren invertir en unidades con rampas automáticas, que elevan entre 20 y 30% el costo del vehículo.

Nos encontramos con una ciudad que no es accesible no solamente en el transporte, sino en medios físicos; no es accesible en la comunicación ni tampoco en información. Lo que estamos planeando hacer es una ciudad con diseño universal”, agregó.

Dijo que se busca que el Fondo de Accesibilidad no tenga recortes en 2017 y mantenga 700 millones de pesos.

PIDEN MÁS VISIBILIDAD

Pérez de León llamó a la población a respetar los espacios y equipamiento destinadas a personas con discapacidad.

Es importante la puesta de elevadores porque las personas que tienen silla de ruedas no tienen movilidad, como en mi caso, para desplazarnos en el Metro. Ahí se empezaron a poner elevadores y todo mundo los quería usar, entonces se comenzó a entregar una tarjeta con un chip para que sólo las personas con discapacidad puedan abrir el elevador; se tuvo que hacer eso porque nos hace falta más sensibilización, más concientización de la población que no tiene discapacidad”, dijo.

Indicó que a pesar de que la ciudad es de las entidades que ha diseñado más espacios exclusivos para personas en esta condición, los capitalinos siguen desdeñando las leyes y falla la cultura de inclusión.

Por más reglamentos que se publiquen, si la gente no los respeta, no se puede hablar de inclusión; seguimos viendo que se estacionan en los cajones exclusivos, frente a rampas de banquetas o utilizan los elevadores del Metro”, resaltó, por lo que insistió en la importancia de visibilizar a quienes tienen algún problema físico, mental, auditivo o del habla, ya que tienen los mismos derechos para desarrollarse en la vida diaria que la población en general.

“PARECE QUE ESTORBAMOS”

A FALTA DE INFRAESTRUCTURA ADECUADA, UN PARAPLÉJICO PASA 6 HORAS EN 5 MEDIOS DE TRANSPORTE

por Jonás López

Tomás Martínez Cabrera, quien es parapléjico, todos los días demuestra que está ansioso por superarse a pesar de las adversidades.

Para tomar su clase de computación y capacitarse para conseguir un empleo, sale de su casa en Acolman, Estado de México, hacia la sede de la Fundación Humanista de Ayuda a Discapacitados (FHADI) en San Pedro de los Pinos, delegación Benito Juárez. Para ello utiliza cinco modos de transporte en un lapso de tres horas.

Para regresar sale de la FHADI y recorre en su silla de ruedas 12 cuadras y avenidas sorteando banquetas dañadas, coches mal estacionados, rampas mal diseñadas y puestos callejeros, entre otros: otras tres horas.

Llega a la estación Poliforum de la Línea 1 del Metrobús y, a pesar de la saturación cotidiana en este sistema, llega a Buenavista, donde baja al Metro por un elevador y aborda un tren de la Línea B a Ciudad Azteca. Ahí transborda hacia el Mexibús hasta las inmediaciones de la Central de Abasto de Ecatepec, donde lo recoge su hermano en un taxi.

Don Tomás señala que existen otras rutas más directas, pero los transportes no cuentan con los medios de accesibilidad. Por ejemplo, podría meterse a la estación San Pedro de los Pinos de la Línea 7 del Metro, pero ésta carece de elevadores.

También podría seguirse en Metrobús hasta Indios Verdes y ahí tomar un autobús que lo deje en la esquina de su casa, pero estas unidades no cuentan con implementos como rampas automáticas.

La opción de un taxi le representaría un gasto diario de entre 600 y 700 pesos.

Desafortunadamente no cuentan con los medios o la accesibilidad para silla de ruedas, para poder acceder y aparte en los transbordos que tendría que hacer no hay elevadores. De repente cuentan con escaleras eléctricas pero no están en funcionamiento, es batallar y correr el riesgo de poderse caer en las escaleras.

Realmente necesitamos de muchos proyectos, modificaciones en el transporte público debido a que en Metro es súper complicado trasladarse; no hay un lugar específico para las personas con discapacidad, tenemos que venir como una gente normal y estorbamos. Nos cuesta trabajo detenernos en algún punto de la parte del vagón del Metro; hay banquetas que están perjudicadas o el comercio se las adjudica y tenemos que rodar por las avenidas”, lamentó.

Afirma que la falta de accesibilidad en el transporte provoca que las personas con discapacidad no quieran salir de sus casas a superarse, por lo que pidió a la población que al menos respete los lugares reservados.

La única diferencia que he tenido es la falta del respeto hacia el lugar que está marcado para una persona con discapacidad, esencialmente en el Metro, en el Metrobús y el Mexibús donde sí están diseñados los lugares para que nos podamos trasladar. Entiendo que todos llevamos cierta prisa, todos vamos siempre acelerados, pero la gente no ve eso, más bien no nos ve. Lo que hacen es meterse a la unidad sin tomar en cuenta que nos pueden tirar, nos pueden causar algún daño”, agrega.

A pesar de todo esto, don Tomás quiere estudiar un diplomado, pero antes comenzará a trabajar como operador de un taxi adaptado de la empresa Cabify.

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