Cultura

Llega a Xalapa la obra de Daniela Bojórquez Vértiz

Xalapa, Ver; 15 de Enero del 2018.- Actualmente, el término “arte contemporáneo” ha convocado amplios y contradictorios debates que subrayan su inestabilidad para determinar colectivos, definiciones e interpretaciones. Este término no implica hoy una coherencia o una comunidad de intereses artísticos, políticos o económicos, más bien, ofrece un panorama abierto susceptible de ser interpretado poliédricamente; sus múltiples facetas permiten una visión holística de su identidad y destino. Sin embargo, no está de más aclarar que en la actualidad el énfasis está puesto sobre aquellas formas, matrices o estéticas, que fueron relegadas por los paradigmas modernos.

La estética de lo contemporáneo, por lo tanto, no privilegia ninguna forma determinada, no exige una única experiencia y no es necesario adquirir una “carta de ciudadanía” que reclame que la obra tenga que pasar por el cedazo de lo claro y distinto, de lo regular, de lo definido, predecible o equilibrado.

De esta manera, la propuesta de Daniela Bojórquez Vértiz no desvaloriza ni desestima ninguna forma de trabajo, aunque privilegia la fotografía como medio. Su obra explora las nociones múltiples, es dinámica, vincula diversos medios y soportes, genera redes y sistemas complejos de interpretación y permite desplegar algunas de las formas claves de la estética del pensamiento complejo de Édgar Morin.

Bajo el nombre de Toda mirada tiene un punto ciego, Daniela Bojórquez Vértiz nos presenta, en el marco del Bye Festival 2018 (en la galería Flavia, Jiménez 42, centro), tres de sus propuestas más conocidas: Álbum de pilar, Óptica sanguínea y Toda mirada tiene un punto ciego (que es una frase de Edgar Morin, citada por Joan Fontcuberta), acompañadas, en la inauguración, el jueves 18 de enero a las 19 horas, por una charla con la artista.

Óptica sanguínea son representaciones cromáticas de la sangre del dedo índice de la autora, vistas por medio de la luz a través del lente. La artista usó cámaras de dispositivos electrónicos como si fueran un glucómetro. “La “aguja” que “pincha” es la luz, a manera de metáfora de la (in)capacidad de las imágenes de connotar condiciones humanas internas, ya sean fisiológicas o psicológicas. Óptica sanguínea aborda a la fotografía desde su posibilidad de indicio (index)”, de acuerdo a la artista.

Por su parte, Álbum de pilar, señala la artista, es una “serie de (anti)retratos que muestra marcos de impresiones en diversas técnicas fotográficas. Los pies de foto dotan al espectador de la información necesaria para construir una imagen mental. De manera paralela al desarrollo del personaje retratado, hay una evolución de la tecnología fotográfica por medio de los cambios en las técnicas de impresión: al inicio se muestra un marco que remite al virado sepia y hacia el final de la serie los marcos corresponden a la realización de imágenes por medio de Instagram”.

Toda mirada tiene un punto ciego permite reflexionar sobre lo que nuestros ojos no pueden ver y no somos conscientes de ello, pues el cerebro “reorganiza” y “configura” la información de manera tal que se obtiene una imagen completa, sin embargo los fisiólogos señalan que nuestro sistema visual cuenta con una zona ciega.

La experiencia del “punto ciego” en la obra de Daniela Bojórquez Vértiz permite darnos cuenta de que “somos ciegos a nuestra ceguera”. Lo que nos preguntamos es por qué, si todos tenemos un punto ciego, nadie tiene una experiencia visual con un agujero negro. El cerebro “ocluye” esta ceguera. La fisiología explica perfectamente bien esta característica “todo aquello que se proyecta sobre la parte de la retina en que sale del ojo el nervio óptico, zona en la cual no hay ni conos ni bastoncillos y por lo tanto no hay receptores visuales, no puede verse.” Así, la profunda turbación que se desencadena darnos cuenta de que somos incapaces de ver que no vemos, es lo interesante de esta propuesta.

Como diría Marcel Proust: “El acto real de conocimiento no consiste en encontrar nuevas tierras sino en ver con nuevos ojos”.

Manuel Velazquez, Diario de Xalapa
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