Cultura

La jarana, el alma del son que sonará en La Candelaria

jaranaTlacotalpan, Ver;  29 de Enero del 2016.- Con el resurgir del son jarocho y su nueva fuerza, la jarana, uno de los instrumentos más relevantes de ese género musical folclórico, también ha cobrado una mayor presencia.

La jarana es la base del son, es un instrumento derivado de la guitarra barroca y de la guitarra española; pero a diferencia de esta última que tiene 6 cuerdas, la jarana tiene ocho y su sonoridad es admirable.

Juan Manuel Rodríguez Domínguez es jaranero y versador tlacotalpeño; alto, robusto y de barba, es considerado uno de los músicos más sobresalientes de la comunidad. Es integrante del grupo de son tradicional: Estanzuela.

Fue alumno de don Cirilo Promotor Decena, hombre de gran sensibilidad musical y que ha formado a muchos músicos de la región desde niños; muchos de ellos, al igual que Juan Manuel, hoy son parte de la tradición sonera de la Cuenca del Papaloapan.

Al hablar de la afinación de la jarana tercera, que es la de tamaño más grande y la que él toca, precisó: “La jarana es quien lleva la base, es la que lleva el orden en cada son y básicamente se compone de 8 cuerdas, por cuatro, le llaman, que da la nota, sol, do, mi, la y que nos enseñó a tocarla con la afinación antigua”.

Su sonoridad es natural, dada su forma y su afinación, pero depende del esmero del trabajo del laudero para sacarle el mejor partido a sus características, así como del ejecutante, que con su creatividad y fuerza puede obtener un sonido más profundo, más intenso.

“Existen variaciones: la jarana primera, la segunda y la tercera, que es la que yo toco. Desde niño aprendí a tocar ésta, que es una jarana grande, con sonido grave, que es la que facilita más para llenar el conjunto del son jarocho; me gustó su sonido, lo profundo que suena”.

Gracias a su don de buen músico y versador, Juan Manuel ha recorrido Europa y Estados Unidos haciendo lo que más le gusta en esta vida: interpretar el son y llevarlo más allá de las fronteras.

Como todo tlacotalpeño, está listo para iniciar su participación en las Fiestas de La Candelaria, a partir del 29 de enero y hasta el 09 de febrero. Participará en distintos foros rasgando las cuerdas de la jarana y echando versos, cosa que no hace esperar y con la que concluye esta entrevista:

“El ser jarocho es un vicio
llevado en la vida diaria
no hay que mirarlo de oficio
sino, es cosa pasionaria
cumplimos el compromiso
de estar en La Candelaria”.

CD/GL

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