Guía

Hacen arte con el lirio acuático

5 de September de 2011 | 9:16 am

Veracruz, Ver;  5 de Septiembre del 2011.-  La agilidad en los dedos, un desecho y el uso a rienda suelta de la imaginación, da como resultado bolsas, manteles, sandalias, aretes y cualquier cosa que pueda bordarse.

El lirio acuático es un problema para muchas lagunas de Veracruz, pues las azolva.

“Los gobiernos gastan grandes cantidades de dinero para contratar la maquinaria que se necesita para sacar el lirio, en algunas ocasiones se hacen composta con él, otras se va a la basura, nosotros lo aprovechamos haciendo artesanías”, expresó Juan Martínez Montoya.

Martínez Montoya aprendió a manejar a la perfección el lirio en pocos días, mediante un curso que realizó el Ayuntamiento de Veracruz en la laguna de San Julián.

El lirio debe llevar una preparación, para ello se saca del agua, se le cortan las hojas y el tallo se pone al sol, para que se deshidrate.

Las hojas pueden usarse como adornos o para formar los pétalos de una flor.
“Debe estar tres o cuatro días y noches bajo el sol, si llueve no hay ningún problema, hasta le hace bien para que quede más suave y manejable”, explicó Martínez Montoya.

El artesano advirtió que se debe ser cuidadoso, pues si se deja más tiempo el tallo del lirio al sol se hace quebradizo y es casi imposible manejarlo.

“Después con un atomizador lleno de agua mezclada con un poquito de suavizante, se rocía para hacer el planchado”, contó Martínez Montoya.

PLANCHADO
El planchado se puede realizar con diversos artefactos, desde una toalla o un trapo con el que se va estirando el tallo de lirio para dejarlo liso, hasta con una toalla y una plancha de vapor.

“Con la plancha queda muy bien, perfecto para usarlo en la fabricación de manteles, cuando el bordado debe ser más exacto y quedar bien liso”, comentó el artesano.

Después viene el bordado, las tiras de lirio se van colocando una sobre otra y se trenzan entre sí para dejarlas bien tensas y evitar que se deshagan.

Las bolsas, son uno de los artículos realizados con lirio que más llaman la atención, el bordado se combina con hilos de colores vibrantes que resaltan bajo el mate del lirio seco.

Los bordados pueden ir cambiando de acuerdo a lo que el artesano vaya aprendiendo.
Puede explorar y obtener formas caprichosas de sus experimentos.
También manufacturan aretes, pulseras, collares, manteles, cojines, sandalias, bases para botella, juegos tequileros y cualquier adorno que el cliente pida.

Martínez Montoya explicó a los interesados que pueden encontrarlos en la localidad de san Julián, desde donde trabajan.

El artesano invitó a los ciudadanos a realizar sus pedidos, que estarán listo en poco tiempo.

Costos

Bolsas desde 45 hasta 450 pesos
(según el tamaño)
Sandalias 250 pesos
Aretes 35, 40 y 45 pesos
Juego de manteles individuales 170

Roxana Aguire