DestacadosInternacionales

Conoce a detalle quienes son Donald Trump y Hillary Clinton

eleccionesCiudad de México;   8 de Noviembre del 2016.-  Este martes se decidirá quién será el presidente de los Estados Unidos de América. Ambos candidatos han estado envueltos en momentos polémicos. Este es un breve perfil de ambos candidatos.

Donald Trump

El candidato ha subvertido tradiciones de la democracia de Estados Unidos con una campaña de 17 meses que espera que lo lleve el martes a la Casa Blanca, que se ha apoyado en su dominio escénico, las hipérboles y las bravuconadas que lo convirtieron en uno de los empresarios más famosos del mundo.

Desde una escalera mecánica en la Torre Trump de Nueva York, el magnate ingresó a la carrera presidencial republicana el 16 de junio del 2015 y se las arregló para ser simultáneamente carismático y combativo, elitista y populista, escatológico y santurrón para atraer el voto de estadounidenses cansados de la política partidista de Washington.

El multimillonario atrajo a un público entusiasta a mítines donde las personas lo celebraron por “decir lo que todos piensan”. Pero sus críticos lo tildaron de misógino, mal informado, burdo, sin porte presidencial, racista, hipócrita, demagogo y acosador sexual, acusaciones que Trump niega.

A Trump, de 70 años, le llevó poco más de 10 meses eliminar a otros 16 candidatos y convertirse en el primer aspirante de uno de los grandes partidos que no ha tenido experiencia en el Gobierno desde el general Dwight Eisenhower en la década de 1950.

Trump obtuvo un récord de votos en las elecciones primarias, pero al mismo tiempo dividió al Partido Republicano.

Trump sorprendió a muchos al decir que tal vez no aceptaría el resultado de la elección si llega a perder, repudiando una larga tradición estadounidense de transiciones pacíficas. También sostuvo que como presidente investigaría a Clinton por su uso de un servidor privado cuando era secretaria de Estado y prometió enviarla a la cárcel.

Su campaña tomó un escandaloso giro el mes pasado con la divulgación de un video del 2005 en el que Trump, que no sabía que lo estaban grabando, dijo a un periodista de espectáculos que le gustaba besar a mujeres sin permiso y que, debido a que era rico y famoso, podría “agarrarlas” de los genitales sin recriminaciones.

Trump, que nació en 1946 en el seno de una familia rica, restó importancia a sus comentarios calificándolos de “conversación de camarín” y negó las acusaciones de más de 10 mujeres que dijeron que las había manoseado o les había hecho proposiciones sexuales no deseadas.

Pesimismo

Durante su campaña, y especialmente en su discurso en la convención republicana de julio, Trump describió un Estados Unidos oscuro que ha sido puesto de rodillas por China, México, Rusia y el Estado Islámico. El “sueño americano” está muerto, dijo, ahogado por intereses empresariales malignos y políticos corruptos, y afirmó que solo él podría revivirlo.

Trump dijo que hará que Estados Unidos sea grandioso de nuevo a través de la fuerza de su personalidad y sus habilidades negociadoras.

Ofreció planes vagos para obtener concesiones económicas de China,construir un muro en la frontera sur para evitar el ingreso de inmigrantes indocumentados y hacer que México lo pague.

Prometió anular la reforma de salud y negar la entrada a personas de países de Oriente Medio arrasados por la guerra, una versión modificada de su propuesta anterior de una prohibición contra los musulmanes.

Trump se promociona a sí mismo como el mayor caso de éxito. Salió con mujeres hermosas, se casó con tres de ellas, tuvo su propio reality show y levantó rascacielos que llevan su nombre en grandes letras.

Sin embargo su campaña estuvo llena de contradicciones. El candidato que prometió crear empleos en Estados Unidos fabrica su línea de ropa y sombreros en el extranjero.

El hombre que condenó la corrupción en política presumió de haber comprado influencias. Se emplearon trabajadores indocumentados en sus proyectos de construcción, pese a que prometió expulsar a inmigrantes ilegales.

Además, dijo que nadie respetaba más que él a las mujeres, pero desde antes de que aparecieran las acusaciones en su contra fue calificado como misógino por burlarse de la apariencia de la candidata rival Carly Fiorina y de la ex Miss Universo venezolana Alicia Machado.

El ascenso de Trump, cuyos discursos con frecuencia eran improvisados y repletos de fuentes dudosas y afirmaciones falsas, amenazó con hundir al partido en una crisis sin precedentes.

Muchas de sus figuras pusieron en duda sus principios y se organizaron en su contra. Destacados republicanos como los ex presidentes George H.W. Bush y George W. Bush y líderes del Congreso se desmarcaron de su figura o le ofrecieron un respaldo poco entusiasta.

Hillary Clinton

La candidata demócrata buscará el martes coronar una carrera pionera en la política, que ha generado tanto admiración como hostilidad y que ha sobrevivido a varias polémicas, llegando a la presidencia de Estados Unidos, un cargo que su marido ocupó durante ocho años.

La aspirante demócrata fue una abogada destacada, esposa de un presidente, senadora y la principal diplomática de Estados Unidos durante una carrera de décadas en la política antes de lanzar su candidatura para las elecciones de este año. En su primer intento en 2008, perdió las primarias ante el actual mandatario, Barack Obama.

Si Clinton, de 69 años, derrota al candidato republicano Donald Trump, será la primera mujer en ser elegida presidenta de Estados Unidos, tras haberse convertido en la única primera dama que ha conseguido ser electa para un cargo público.

Su hora definitiva en la política estadounidense llega en un ambiente de intensa polarización y división en una sociedad donde hay visiones completamente diferentes sobre la propia Clinton.

Sus admiradores la consideran dura, capaz y en ocasiones una líder inspiradora que ha soportado incesantes esfuerzos de sus adversarios políticos por derribarla. Sus detractores ven a una política inescrupulosa y ávida de poder, oportunista y una feminista radical.

Clinton entró a la contienda de 2016 como la favorita de su partido,y por lo tanto como una representante del sistema, la más conocedora de la mecánica interna del poder en momentos en que los votantes parecen encandilados con los advenedizos.

Durante décadas, Clinton se ha enfrentado a adversarios conservadores y republicanos y ha superado controversias, incluyendo las infidelidades de su esposo y un intento de la oposición por sacarlo de la presidencia. Famosa es su queja de 1998, durante el gobierno de su marido, de “una amplia conspiración de derecha”.

Muchos demócratas respaldan su defensa de los derechos de las mujeres en Estados Unidos y el extranjero, su deseo de una mayor justicia social y acceso a la salud, pero los sondeos muestran que la mayoría de los votantes no confía en ella.

Frente a Trump, de 70 años, ha presentado su candidatura como un baluarte frente a la amenaza que, dice, supone el magnate inmobiliario para la democracia en Estados Unidos.

Como secretaria de Estado de Obama, entre 2009 y 2013, se enfrentó a las guerras civiles en Siria y Libia, al programa nuclear de Irán, a una mayor asertividad de Rusia y a la creciente influencia de China.

Ya como candidata, incluso hizo frente a una desafiante audiencia de 11 horas en el Congreso en octubre de 2015, en la que soportó la crítica de los republicanos por la manera en que manejo el ataque a una sede diplomática en Bengasi, en Libia, en la que murió el embajador de Estados Unidos.

Donde encasillarme

La desconfianza de sus rivales y de la prensa ha hecho que Clinton se mantenga en guardia. “La verdad es que durante todos estos años de servicio público, la parte del servicio ha sido siempre más fácil para mí que la parte pública”, dijo Clinton al aceptar la candidatura demócrata. “Entiendo que hay alguna gente que no sabe bien donde encasillarme”.

En la misma convención, Obama se refirió a sus años de experiencia. “No ha habido mujer u hombre -ni yo, ni Bill (Clinton)- que haya estado más preparado que Hillary Clinton para ser presidente de Estados Unidos”.

Los republicanos han acusado a Clinton de romper las leyes por usar un servidor privado para su correo electrónico mientras era secretaria de Estado. En julio, el director del FBI, James Comey, consideró que Clinton fue “extremadamente descuidada” con el manejo de información confidencial, pero el Departamento de Justicia aceptó la recomendación de no levantar cargos.

El domingo, el FBI puso fin a una nueva investigación sobre Clintony los correos electrónicos, dándole aire a horas de la elección.

Trump se ha apoyado en la investigación de los correos de Clinton para retratarla como la “retorcida Hillary”, e incluso ha dicho que trataría de que la pongan “tras las rejas” si es electo, lo que ha alentado los cánticos de sus partidarios de “enciérrenla”.

Clinton ha presentado a Trump como un racista instigador del odio, un sexista que evade impuestos, que admira al presidente ruso Vladimir Putin, y que no está preparado para ser jefe de Gobierno o comandante en jefe del ejército más poderoso del mundo.

“Que mujer más desagradable”, retrucó Trump durante un debate entre ambos el 19 de octubre, cuando ella sugirió que él trataría de eludir los mayores impuestos que piensa imponer a los más ricos.

Ha sido Obama, su ex rival y ex jefe, uno de los que más ha defendido a Clinton frente aTrump.

DINEROENIMAGEN

Entrada Anterior

Facebook experimenta con realidad virtual para el futuro

Siguiente Entrada

5 claves para identificar si trabajas en un ambiente tóxico