Nacionales

Con el demonio no se puede dialogar: Papa Francisco

papa3Ecatepec, Edomex; 14 de Febrero del 2016.-  Ante más de 300 mil personas, el jerarca de la Iglesia Católica, Jorge Mario Bergoglio dio inicio a la ceremonia religiosa programada en el municipio de Ecatepec en la que, pidió traducir el afecto de Cristo en una conducta irreprochable.

El Sumo Pontífice dio inicio a la liturgia con los ritos propios de la Cuaresma y con la lectura del Evangelio para posteriormente saludar y pedir en esta celebración el conocimiento del misterio de Cristo y traducir su afecto en una conducta irreprochable.

Alrededor de las 11:40 horas, el religioso se hizo presente en el altar mayor en donde fue recibido por el purpurado en pleno y las 300 mil personas que esperaron su llegada desde la madrugada.

Desde el Centro de Estudios de Ecatepec y en su homilía, sentenció que es tiempo de desenmascarar la riqueza, la vanidad y el orgullo, de recuperar la alegría, la esperanza “que hace sentirnos hijos amados del padre que nos espera para sacarnos la ropa del cansancio, la apatía y la desconfianza y vestirnos con las ropas de la dignidad que un verdadero padre o madre sabe darle a sus hijos”.

Fue enfático al decir que esas son las tres tentaciones de Cristo y que como él, se deben enfrentar con la palabra de Dios “porque metámoslo en la cabeza, con el demonio no se puede dialogar, porque nos va a ganar siempre, sólo la fuerza de la palabra lo puede derrotar”.

Advirtió de las tres tentaciones que enfrenta todo cristiano y que encierran “en un círculo de destrucción y de pecado” y que son: riqueza, vanidad y orgullo, al tiempo que sentenció: “Con el demonio no se dialoga, no se puede dialogar, nos va a ganar siempre. Solamente con la palabra de Dios se le puede derrotar, por eso hemos optado por Jesús””.

Desde el Centro de Estudios de Ecatepec, Francisco recordó el inicio de la Cuaresma, un periodo de penitencia para los católicos y que dura 40 días antes de la celebración de la Pascua y aseguró que en este tiempo los fieles deben luchar contra esas amenazas que encierran y buscan degradar, destruir y sacar la alegría y la frescura del evangelio.

“La riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan sólo para mí o para los míos. Es tener el ‘pan’ a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida”, refirió ante miles de fieles.

Agregó que esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta, ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos.

Dijo que la vanidad es la búsqueda de prestigio con base en la descalificación continua y constante de los que “no son como uno” y el deseo exacerbado de los “cinco minutos de fama” que no perdona la fama de los demás, “haciendo leña del árbol caído”.

En tanto que el orgullo es colocarse en un plano de superioridad, sentir que no se comparte “la común vida de los mortales” y de aquel que reza todos los días: “Gracias Señor porque no me has hecho como ellos”.

Y fue entonces que cuestionó hasta dónde los seres humanos se han habituado a un estilo de vida que piensa que en la riqueza, en la vanidad y en el orgullo están la fuente y la fuerza de la vida.

Aseguró que la cuaresma es un buen momento para recuperar la alegría y la esperanza de quien se siente hijo de un Dios que quita las ropas del cansancio, de la apatía y de la desconfianza.

“Cuaresma, tiempo de conversión porque a diario hacemos experiencia en nuestra vida de cómo ese sueño se vuelve continuamente amenazado por el padre de la mentira, por aquel que busca separarnos, generando una sociedad dividida y enfrentada. Una sociedad de pocos y para pocos”, abundó.

Y dijo que todos han podido experimentar, en la propia carne o de la familia, el dolor de no sentir reconocida la dignidad que todos llevan dentro. “Cuántas veces hemos tenido que llorar y arrepentirnos por darnos cuenta que no hemos reconocido esa dignidad en otros. Cuántas veces, y con dolor lo digo, somos ciegos e inmunes ante la falta del reconocimiento de la dignidad propia y ajena”.

Reiteró que la Cuaresma es un tiempo para ajustar los sentidos, abrir los ojos frente a tantas injusticias que atentan directamente contra el sueño y el proyecto de Dios. Tiempo para desenmascarar esas tres grandes formas de tentaciones”. – See more at: http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=570506&idFC=2016#sthash.96r8WMXy.dpuf

Entrada Anterior

No es verdad que el Comité de Carnaval tiene adeudos por gradas: Anselmo Estandía

Siguiente Entrada

Oficial: el mejor pan del mundo no se hace en Francia