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10 tips para que aprendas a cuidar tu cerebro

Salud MentalCiudad de México; 18 de mayo del 2016.- Los buenos hábitos en la juventud y en la madurez son una de las claves para generar resistencias a las enfermedades neurodegenerativas cuando se envejece, pero estar consciente de la importancia de todo ello a largo plazo, suele ser complicado ante la rutina y las necesidades del día a día.
En la mediana edad, los malos hábitos pueden tener graves repercusiones décadas después generando problemas cerebro-vasculares o incrementando el riesgo de demencia.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la esperanza de vida ha aumentado considerablemente en México. En 1970 este indicador se ubicó en 61 años, mientras que en 2014 fue de casi 75 años; y la expectativa es que con los avances científicos llegue a ser más alta.
Ante esto, vale la pena considerar la necesidad de mantener tanto el cuerpo, como la mente sanos, para así poder disfrutar al máximo y en buenas condiciones de una edad avanzada.
El director general de la Fundación del Cerebro en España, David Pérez Martínez, explica que diversos estudios muestran que para cuidar al cerebro hay que empezar lo antes posible, incluso desde la infancia con hábitos saludables para prevenir el envejecimiento cerebral y las enfermedades neurológicas.
La Fundación del Cerebro española ha desarrollado, con la colaboración del grupo farmacéutico BIAL, un decálogo sobre cómo mantener el cerebro saludable al envejecer, que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Neurología, el cual puedes ver en la galería de arriba.
Estas son lasclaves para que mantengas una mente saludable:

– Hacer ejercicio y evitar el sedentarismo.

Hay estudios que evalúan la cantidad de ejercicio que se realiza y la posibilidad de deterioro cognitivo dos décadas después. Quienes se ejercitan más tienen menos deterioro cognitivo; incluso hay más evidencia científica en que el ejercicio físico previene más el deterioro cognitivo que la propia actividad intelectual.
No hace falta un programa de ejercicio formal, simplemente necesitas mantenerte activo físicamente, salir a caminar, andar en bicicleta o practicar algún deporte.

– Alimentación y descanso.

Estos aspectos están interrelacionados.  Los factores de riesgo cardiovascular; la hipertensión, la diabetes, la hiperglucemia están relacionados con el sedentarismo y con la dieta.
Hay evidencias en estudios epidemiológicos de que la dieta, sobre todo cuando es rica en verduras y pescado, por los ácidos grasos poliinsaturados, el Omega 3, de alguna manera, retrasa la aparición de deterioro cognitivo. La dieta japonesa rica en pescado y la dieta mediterránea, con el uso de aceite de oliva, son ejemplos de una alimentación apropiada.

– Estimulación intelectual.

No se trata de obligarte a hacer crucigramas o sopas de letras si no te gustan.
Lo recomendable es que hagas algo que te motive y suponga un cierto reto, como aprender cosas nuevas, abandonar la rutina. Si además, este tipo de actividades intelectuales, como ir al cine, al teatro, escuchar música las puedes hacer en un ambiente social, al interactuar con otros, discutir sobre los temas que te interesen, te puede enriquecer mucho más.

– Tener buen humor.

Uno tiene un problema de pérdida de memoria y lo mandan al neurólogo; de pérdida de ánimo y lo mandan al psiquiatra y al final es lo mismo, todo está en la misma caja. Las emociones y la cognición están muy relacionadas. Intenta enfrentarte a las cosas con un espíritu positivo en el que el vaso se vea medio lleno.
El estado de ánimo influye sustancialmente en el proceso cognitivo.
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